El Tío
Es el que se adueña de la olla desde que empieza diciembre. Jura que si alguien más revuelve la natilla "se vinagra", así que no suelta la cuchara por nada del mundo. Mientras revuelve con una mano, con la otra se sirve sus traguitos "para el frío". Y por más que tome, nunca se emborracha.
Se sabe todas las canciones desde los clásicos de Rodolfo Aicardi hasta las que suenan en la emisora. Cuando el tío está en la casa, la fiesta está asegurada y la natilla siempre sale mejor... Según él, claro.